El Ninja Verde se une a esta gran campaña que organizan nuestros amigos de WWF.
Vamos a pensar por un día que el milagro es posible, que queremos luchar y que aún es posible.
En la página web de WWF encontrarás todo lo necesario para unir tu blog o página a esta campaña simbólica.
Claro que es simbólica y que la lucha es día a día, pero sólo en esos 60 minutos en los cuales apagamos nuestro mundo, ahorramos un 10% de energía, que elevado a una tasa mundial suponen un comienzo.
Tenemos que ser capaces de reducir nuestras necesidades energéticas si queremos seguir en este mundo.
La energía viene de los recursos, así que hay que saber gestionarlos y orientarlos hacia fuentes renovables, de lo contrario la vida en este planeta tiene una fecha de caducidad, y no es muy lejana, los últimos estudios e informes experimentales datan el colapso de la vida en la Tierra, como la concebimos hoy, para el 2100.
Así que os animo a todos a pasar un rato con amigos, con vuestra pareja y una vela, salir a un parque a observar las estrellas, vivir una hora de "oscuridad" como un futuro posible; animaros y animad a vuestros jefes, empresas, entes locales, ayuntamientos a conseguir que este gran gesto sea cada vez más numeroso en cuanto a participación; un pequeño paso, el inicio hacia algo grande.
Estos días me canso de ver en los medios de comunicación que se
celebra en Barcelona el Congreso Mundial de Telefonía Móvil, a bombo y
platillo nos venden la tecnología como necesaria, como herramienta de
desarrollo, como instrumento de felicidad y éxito, puede ser; ¿pero a
qué precio?.
En otro telediario he visto como un
campamento de refugiados africanos, esperando para saltar la valla de
Melilla, pese a no contar con agua y comida, contaban con móviles; para
contactar con los suyos y tener información en tiempo real del estado de
la valla y la situación política.
No es sólo que nuestro modelo
de desarrollo económico no es el más adecuado (esto es mi parecer), si
ponemos a la misma altura Tierra y el conjunto de la población humana,
sino que pese a darnos cuenta que este no es sostenible, nos empeñamos
en exportarlo a países en vías de desarrollo. Tecnología que no respeta
el ambiente, que anula su cultura, que cambia su modo ancestral de
vivir, pensar y actuar; todo por un falso Edén.
Tenemos
que empezar a pensar en que necesitamos y que es necesario. La
tecnología y la publicidad han conseguido crearnos necesidades
secundarias artificiales, que nosotros rápidamente hemos adquirido como
nuestras. Ponemos al mismo nivel disponer de agua potable que tener una
casa llena de aparatos electrónicos, o más básicamente, de electricidad.
Sé que es extremista el pensamiento, pero aún desde la radicalidad, la
especie humana puede sobrevivir sin electricidad, pero no sin agua.
No
es que tengamos que perder 200 años de avances y evolución, sólo que no
nos dejemos influenciar, que valoremos nuestras necesidades, pero las
primarias y verdaderas. No es necesario tener un Mac si nuestro portátil
de toda la vida funciona, ni cambiar al modelo más avanzado de móvil, y
si seguimos con la lista tendríamos ebooks, notebooks, tablets, consolas, relojes,
televisiones, minicadenas, coches...
Vamos a intentar dejar la
tecnología para cosas verdaderamente importantes, porque llegará un
momento que ciertos minerales se agoten y o bien no se puedan producir
ciertos aparatos o tengan un precio de mercado elevadísimo. La
tecnología nos ha creado falsas necesidades, nos da "droga" a bajo
precio, asequible para todos...pero no dudará en subir su precio para
mantener beneficios, importando poco la "adicción" de su clientela.
Para
intentar tomar una senda más sostenible, ecológica y respetuosa, el
Ninja Verde os recomienda seguir la REGLA DE LAS 5 Rs y mentalizarse que
una sociedad con crecimiento continuo es inviable a medio y largo plazo
(es hora de pensar en hijos, nietos...). Esta regla se basa en una
serie de acciones prioritarias a aplicar a nuestro día a día, y por
consiguiente también aplicable a nuestras necesidades tecnólogicas:
REEVALUAR: ¿Es verdaderamente necesario?, ¿lo necesito para vivir?,
¿no puedo encontrar ningún sustitutivo en "casa"?, ¿mejorará en algo mi
vida?, ¿merece la pena esa mejora si tengo en cuenta el impacto
ambiental y la huella ecológica?.
REDUCIR: ¿Puedo usar la mitad?, ¿puedo usar 1/3?, ¿tengo algo que
pueda hacer una función similar? ¿hay alguna otra solución sin impacto
ambiental, o cuyo impacto sea menor?, ¿puedo eliminar su uso y seguir
viviendo?.
REPARAR: Antes todo se arreglaba (tiempos de escasez dicen), ahora
se tira y se compra nuevo, cambiemos esto. Vamos a "rescatar" cosas
viejas y arreglémoslas. Ante tu pensamiento de "para que arreglar algo
viejo si tengo uno nuevo casi por el mismo precio o menos, y encima
mejor", tienes que pensar en que no generarás nuevos impactos
ambientales, no se utilizarán nuevas materias (o mucho menos que con uno
nuevo) y que no generarás nuevos residuos, evitando contaminación en
producción y por residuos así como posibles vertidos.
REUTILIZAR: Vamos a intentar "salir a delante" con lo que ya
tenemos, puede ser que a una misma cosa le encontremos varias
aplicaciones. Si con el móvil tengo de todo, me puedo ahorrar cámara de
fotos, gps, mp3...por poner un ejemplo. Demos salida a esas cosas que
están "pasadas de moda", la única moda es la ecológica.
RECICLAR: Cuando ya hemos descartado las cuatro anteriores, y no nos
queda otra solución, al menos vamos a dar un "final feliz" a las cosas.
Reciclar siempre será mejor que fabricar desde cero, ya sea a nivel de
gasto energético o del mismo uso de materias primas. La energía y las
materias se agotarán tarde o temprano, tenerlo muy en cuenta.
Como bien habréis podido comprobar reciclar está en la última
posición, es la "peor" y última de las estrategias a seguir. Así que
aquí se nos debe caer el mito de que reciclar es un comportamiento
pro ambiental; reciclar es la última salida, cuando ya no sirve ninguna
más. Reciclar es lo mínimo que podemos hacer, pero no nos equivoquemos,
no pensemos que somos pequeños ninjas verdes sólo por reciclar. Eso sí,
como todo, mejor reciclar que no hacer nada; y por algo se empieza.
Todo esto forma parte de una relativamente nueva corriente de pensamiento ecológico llamada decrecimiento sostenible, la cual sugiere llegar a niveles de consumo similares a los de los años 1960-70. Dos de sus grandes representantes, Nicholas Georgescu-Roegen y Serge Latouche, ven como nocivo el crecimiento continuo de la economía y la sociedad. Nuestra sociedad ha llegado a un punto tan elevado de consumo que no basta estabilizarse, hay que disminuirlo. Como todas las teorías, tienen partidarios y retractores, toca a vosotros decidir.
Y como siempre, me gusta despedirme con un vídeo (os pongo la primera parte, las otras cuatro las encontraréis sin problemas en Youtube). En este caso es un magnífico documental de National Geograpich sobre el impacto ambiental de una persona a lo largo de su vida, la huella ecológica. La cantidad de recursos que somos capaces de consumir (que no es que sean necesarios) y la cantidad de residuos que somos capaces de generar, tan solo UNO DE NOSOTROS a lo largo de nuestra vida.
Espero que este post os haya calado, que os haga reflexionar y que día a día intentéis utilizar las 5 Rs.
Hemos dejado atrás las Navidades, que ultimamente son más consumo y fiesta que celebración y reunión familiar. Seguro que todos hemos gastado y comido más de lo verdaderamente necesario. Como año que empieza, hay que plantearse nuevos propósitos, este año que sea algo diferente: Vamos a pensar en los demás y en nuestro planeta, vamos a hacer cosas que aunque parezcan que no tienen repercusión en realidad ayuden, y mucho, en nuestro nuevo propósito. Para ello tenemos acciones básicas que podemos realizar todos los días. Estas acciones a parte de tener un carácter local, se podrían extrapolar a todo el mundo. Si hiciésemos esto, nos daríamos con una buena guía de como vivir. Pues bien, hay gente que ya ha pensado en esto, es la conocida como Carta de la Tierra, que aquí podéis leer. Os ruego le prestéis atención y quedaros con los detalles de cada frase.
Seguramente os habréis quedado maravillados de lo que ahí está escrito, seguramente estaréis pensando en un mundo basado y regulado por esas directrices, seguramente penséis que es harto difícil conseguir todo esto y más aún que los Estados se basen en estas cosas, puede ser. Nosotros de momento no vamos a dar nuestro brazo a torcer, vamos a intentar aplicar estas directrices en nuestra vida diaria y así contribuir poco a poco al cambio. Cada vez que podamos cambiar nuestro hábitos y acciones y encaminarlos hacia los de la lista vamos a pensar en tres cosas: 1 - Toda acción local tiene que ser vista como parte de un cambio global. 2 - Nuestra planeta es un sistema, abierto y cíclico; todo está inter e intraconectado, ninguna acción se queda sin repercusión. 3 - Renunciar a algo nos puede hacer felices.
Si conseguimos que estas pequeñas cosas vayan calando en nosotros, podremos luego conseguir que calen en la sociedad, en las escuelas, en la educación, en nuestros niños y con ello en el futuro. Necesitamos que nuestra educación sea global y multidisciplinar, que la educación ambiental no sea una asignatura sino un eje donde se basen todas las demás. Enseñemos a pensar, a buscar alternativas, a tomar decisiones y a ponerlas en marcha.
Y yo me pregunto, visto que todos los partidos políticos son cuna de corrupción e intereses, ¿podría algún partido utilizar La Carta de la Tierra como programa electoral? Porque ponerse a rebuscar metas y objetivos, prometer cosas con mero afán electoral y llenar la cabeza de los votantes con cosas absurdas y muchas veces incomprensibles. Bastaría con decir, mi programa es La Carta de la Tierra. Sensato, respetuoso y lleno de empatía.
Para los más técnicos deciros que La Carta de la Tierra es es una declaración de principios éticos fundamentales para la
construcción de una sociedad global justa, sostenible y pacífica en el
Siglo XXI, es el producto de un diálogo intercultural que se llevó a cabo durante
toda una década a nivel mundial en torno a diversos objetivos en común y
valores compartidos. Comenzó como una iniciativa de las Naciones Unidas, pero se desarrolló y
finalizó como una iniciativa de la sociedad civil. En el año 2000, se
concluyó el documento y la Comisión de la Carta de la Tierra, una
entidad internacional independiente, la dio a conocer públicamente como
una carta de los pueblos. La legitimidad del documento se ha fortalecido aún más mediante el
respaldo obtenido de más de 4,800 organizaciones, lo que incluye a
diversos organismos gubernamentales e internacionales.
A la luz de esta legitimidad, una creciente cantidad de juristas
internacionales reconoce que la Carta de la Tierra está adquiriendo un
estatus de documento de ley blanda (como la Declaración Universal de los Derechos Humanos). La Carta de la Tierra ha sido elaborada por asesores expertos, el Consejo Internacional de la Carta de la Tierra, asociaciones y organizaciones afiliadas y socios, los comisionados y el personal de la organización. Aquí podréis encontra más información sobre las personas encargadas de la redacción de La Carta de la Tierra.